Analizamos el paro de larga duración en tres comunidades autónomas

Durante 20 meses, a través de nuestro Laboratorio de Empleabilidad, hemos analizado el paro de larga duración en Castilla-La Mancha, Extremadura y Murcia. Una extensa investigación social, para la que hemos contado con la cofinanciación del Fondo Social Europeo y la colaboración de los Servicios Públicos de Empleo de las tres regiones.

El resultado de este análisis que combina datos masivos con de micro-datos, recopilados a partir de mil cuestionarios y entrevistas a orientadores laborales, se ha presentado hoy en Madrid. Entre las principales conclusiones, el hecho de que el paro de larga duración afecta más a las mujeres o que la situación se cronifica con la edad, a partir de los 45 años.

A partir de esta información, hemos elaborado un conjunto de nuevas herramientas de orientación y materiales metodológicos que serán transferidos a los Servicios Públicos de Empleo de estos territorios para que los puedan aplicar con las personas afectadas por esta lacra social.

 

 

A través de nuestro Laboratorio de Empleabilidad, hemos realizado  un proyecto de investigación para analizar a fondo el paro de larga duración en el país, y más concretamente en tres Comunidades Autónomas: Castilla-La Mancha, Extremadura y Región de Murcia

El proyecto, que ha contado con la cofinanciación del Fondo Social Europeo, a través del programa operativo POISES,  comenzó a funcionar en octubre de 2017 y acaba ahora, tras veinte meses de análisis y trabajo sobre el desempleo de larga duración.

 

De las lanzaderas a la investigación

“Tras seis años de gestión del programa lanzaderas por todo el país, tras el conocimiento y el bagaje acumulado, hemos apostado por la investigación social aplicada, para analizar el paro de larga duración, para conocer a qué colectivos afecta más y diseñar un conjunto de nuevas herramientas de orientación laboral para aplicar con estas personas en intervenciones individuales y grupales”, han explicado el Director del Área de Empleo de la Fundación, Álvaro Retortillo Osuna, y la Responsable del Laboratorio, Laura Oncina Rosendo, durante el evento, celebrado en el Ático de ImpactHub Piamonte, en el centro de Madrid.   

 

Más de mil cuestionarios

El primer paso era conocer a quién afecta el paro de larga duración.Para ello, y en colaboración con la Fundación ISEAK, se analizaron de manera masiva cientos de miles de datos de demandas de empleo y contratos con el objetivo de realizar un perfilado estadístico. Posteriormente, nuestro equipo de investigación realizó 1.043 cuestionarios a personas desempleadas (18-60años). La encuesta, con un margen de error de +/- 2,5 y un nivel de confianza del 95%, tuvo en cuenta los siguientes datos: territorio, género, edad, nivel de estudios, tiempo en desempleo, situación de convivencia, nivel de ingresos y grado de participación en políticas activas de empleo. Todo ello, se completó con una veintena de entrevistas a orientadores laborales, a profesionales de diferentes entidades, tanto públicas como privadas.

 

Hombres y mujeres, ¿a quién afecta más?

Los resultados del perfilado muestran de manera clara que el paro de larga duración afecta tanto a hombres como a mujeres; pero especialmente a ellas, y a partir de los 45 años.Como se indica en el gráfico, la tasa de salida laboral de los hombres de mediana edad (30- 45 años)es de 15,6%; y para los de mayor edad (más de 45 años), es del 9,1%; casi el doble quela tasa de salida laboral de las mujeres para las mismas franjas.

Otro hecho determinante es que el tiempo en desempleo reduce notablemente las posibilidades de acceder a un puesto de trabajo. A partir de los seis meses en paro, las tasas empiezan a caer, hecho que se produce con más fuerza a partir de los 12 meses en paro.

 

Perfilado de los datos del Laboratorio de Empleabilidad

 

Investigación Psicosocial

El perfilado ha sido complementado con una extensa investigación psicosocial, que ha medido el significado del trabajo, factores personales y profesionales; actitud y motivación; y estrategias de Búsqueda Activa de Empleo (BAE) empleadas en su prospección laboral.

Del estudio se desprende que, a pesar de que las personas llevan un tiempo significativo en paro o desempleo, el trabajo sigue siendo una parte central en sus vidas. No en vano, en una escala del 0 al 10, le otorgan una puntuación de 8,83; sólo por detrás de la familia, y por delante de ocio, amistades u otos factores.

Los aspectos que más valoran en un empleo son la estabilidad y la conciliación, quedando el salario en tercer lugar. Se corrobora así que el trabajo no sólo cumple una función económica, sino que reporta aspectos psicosociales relevantes, como integración social, autorrealización personal y profesional; estatus social, contactos, entre otros.

En cuanto a factores personales, cabe destacar que la edad es determinante, ya que la situación se cronifica a partir de los 45 años. El género también es importante, ya que la mujer (incluso ya a partir de los 30 años) tiene mayores trabas de acceso al mercado laboral, especialmente por las dificultades para conciliar el trabajo con el cuidado de los familiares, ya sean niños, personas mayores o con alguna dependencia.

 

Superar la soledad del paro

En cuanto a motivación y actitud, la investigación indica que 1 de cada 4 personas que se encuentran en paro de larga duración aseguran sentirse excluidas de la sociedad. Además, 4 de cada 10 tienen evidencias de depresión; y 2 de cada 10, graves.Aseguran que el apoyo social mitiga los síntomas, de ahí la importancia y la valoración tan positiva que hacen de los programas que emplean metodologías, sesiones y actividades grupales.

 

Presentación de los resultados del Laboratorio de Empleabilidad

 

Orientación adaptada al nuevo paradigma

Por último, la investigación se fija en la estrategia de búsqueda de trabajo que hacen las personas que llevan más de un año en desempleo. La gran mayoría opta por el trabajo por cuenta ajena; y tan solo un 13% concibe el autoempleo como una opción, ya que detectan numerosas barreras para emprender su propio negocio.Además, se detecta que la estrategia de búsqueda está obsoleta y encaja con sus propias peticiones para recibir orientación adaptada al nuevo paradigma laboral, a los trabajos actuales y a las necesidades reales y específicas del tejido empresarial.

En este sentido, cabe añadir, que no perciben la tecnología como una barrera, a pesar de lo que indican la mayoría de los estudios; y no valoran demasiado la importancia de las competencias digitales a la hora de conseguir un empleo.

 

Transferencia a los Servicios Públicos de Empleo

Con los datos de la investigación, los profesionales de nuestra Área de Empleo y Emprendimiento han diseñado un conjunto de nuevas técnicas y materiales metodológicos para aplicar en la intervención individual y grupal con personas desempleadas;así como un itinerario de inteligencia emocional aplicado a la búsqueda de trabajo y una guía de evaluación de programas de mejora de la empleabilidad.Con estos materiales, nuestros técnicos han organizado talleres y actividades formativas con orientadores de los Servicios Públicos de Empleo para su correcta aplicación posterior en cada territorio.“De nada sirve la investigación si los resultados no se dan a conocer, no se aplican en nuevas actuaciones de intervención y se transfieren a los territorios para que puedan comenzar a aplicarse durante los próximos meses”, han defendido Retortillo y Oncina.

 

 

 

Mejora de las Políticas Activas de Empleo

La jornada ha contado además con una charla sobre el paro a cargo de Sara de la Rica, catedrática de la Universidad del País Vasco y Presidenta de la Fundación ISEAK; y con una mesa de debate sobre el paro de larga duración que ha contado con la participación de representantes del Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE), la Organización internacional del Trabajo (OIT) y Fundación Telefónica. En dicha mesa, se ha reflexionado sobre la necesidad de realizar mejoras en las Políticas Activas de Empleo para que se adapten a las nuevas coordenadas laborales; para que haya una mayor coordinación entre los Servicios Públicos de Empleo de cada territorio, así como una mayor conexión entre lo público y lo privado; y para que se preste mayor tiempo de atención y seguimiento a las personas afectadas.

 

Descarga aquí la infografía que te ayudará a entender mejor los resultados de nuestro Laboratorio de Empleabilidad